Para los muy cafeteros, las cafeteras integrables en el mueble de cocina, proporcionarán café de calidad y recién hecho. Son cafeteras automáticas de café Expresso, que ofrecen la posibilidad de utilizar café en grano o pre-molido. Funcionan con un depósito de agua y permiten regular de forma individual la cantidad de café. Con boquilla de vapor y agua caliente, son lo más parecido al café que podamos disfrutar en un bar, preparado con una máquina profesional, pero en nuestra propia casa.
Disponen de sistemas de limpieza y descalcificación sencillos, y su instalación en la cocina nos ocupará aproximadamente, lo que pueda ocupar un microondas.

Es una apuesta para los muy cafeteros, ya que tendremos que tener en cuenta su ubicación, en el momento de la distribución de los muebles. Se suele colocar en alto, en un mueble de columna, de forma que sea cómoda y accesible.
La cultura del café a dado pié a éste tipo de electrodoméstico, que aunque quizá sea más accesorio que los electrodomésticos básicos que todos podemos encontrar en la cocina, no deja de ser una opción muy apreciada para un sector de usuarios amantes del café y de la calidad.
Pensadas para ese público exigente, que no renuncia a un pequeño placer diario y a la degustación de este líquido negro, que en ocasiones parece tan indispensable para algunos.
La mejor taza de café se puede disfrutar en la cocina de tu casa. Servirse una taza de café, cerrar los ojos y disfrutar de su aroma, sabor y tacto. Al mejor estilo, usted puede preparar un magnífico café, si lo escoge bien y lo prepara en condiciones.
En 2012, el aumento de consumo de tazas de café, creció en torno al 1,5%, en nuestro país, cifra que se traduce en unos setenta millones de tazas de café extra.
El carácter social del consumo de café, aumenta su valor. Compartir una taza de café con tus amigos, familiares, o con alguien que acabas de conocer, refuerza la importancia del momento, y es una buena excusa para profundizar en todas las relaciones, favoreciendo la gestación de muchos lazos sociales, culturales, económicos y afectivos.